Pregunta esto antes de reservar
- ✓Si admiten perros y con qué suplemento por noche.
- ✓Si hay límite de tamaño, de número o restricción por raza.
- ✓Si pueden estar sueltos en la parcela o siempre atados.
- ✓Si se admiten en piscina, restaurante, zonas comunes y playa del camping.
- ✓Si hay zonas donde no pueden entrar.
- ✓Si permiten dejarlo solo en la parcela mientras sales.
La documentación
Lleva la cartilla o pasaporte con las vacunas al día, el microchip identificado y, si tu perro está catalogado como potencialmente peligroso, la licencia y el seguro que exige la normativa. Muchos campings piden ver la vacunación en recepción, y en algunas comunidades el seguro de responsabilidad civil es obligatorio para determinadas razas.
En el filtro del directorio
En Brújula Camping puedes filtrar los campings por «Admite mascotas», y en cada ficha el campo de mascotas indica qué publica el camping sobre restricciones y suplemento, o dice expresamente que no lo publica. Cuando no consta, lo honesto es llamar antes de presentarse.
La parcela, montada pensando en él
- ✓Sombra asegurada durante todo el día, no solo cuando llegas.
- ✓Agua siempre disponible y a la sombra.
- ✓Cama o manta propia: reconoce su sitio y descansa mejor.
- ✓Estaca o punto de amarre firme, con correa que no llegue a la parcela vecina.
- ✓Cuidado con los vientos y piquetas: se enredan y se hacen daño.
- ✓Nunca dentro del coche parado al sol.
Las noches
El primer día en un sitio nuevo, con olores y ruidos desconocidos, muchos perros ladran. Traer su manta de casa, sacarlo a pasear largo antes de acostaros y dormir con él dentro de la tienda o el ábside ayuda mucho. Un perro que ladra toda la noche es el motivo más habitual de queja en un camping, y en algunos es motivo de que te pidan marcharte.
Convivencia y calor
Recoge siempre, lleva bolsas de sobra y no dejes que se acerque a las parcelas de otros aunque sea muy sociable: no todo el mundo está cómodo. Y en verano, ojo con el calor: pasea a primera y última hora, vigila el asfalto caliente en las almohadillas y aprende a reconocer un golpe de calor, que en un camping en agosto es un riesgo real.

